Feliz en el trabajo: realidad o utopía. 15 Consejos para ser más feliz.

Unas macetas siempre alegran

¿Se puede ser realmente feliz en el trabajo? Se terminó Agosto y para muchos supone “la vuelta al cole”. Vuelta a la dura realidad. Se acabaron el despertar sin que suene la alarma del móvil, los atardeceres en la playa, los mojitos en una terraza…

Feliz en la playa
Feliz en la playa

Para muchos volver a la rutina diaria puede ser un castigo mortal, para otros no tanto. A lo mejor no has podido todavía disfrutar de vacaciones siquiera. Sea cual sea tu caso, la realidad es que ser feliz en el trabajo para muchos es una utopía.

Muchos piensan que el trabajo no puede ser divertido, sino ¡no se le llamaría trabajo! Trabajamos porque hay que pagar las facturas. Vamos, pasamos el tiempo lo mejor que podemos, mirando el reloj de la pantalla cada 5 minutos, deseando que llegue la hora y nos podamos levantar de la silla y salir de ese lugar para poder empezar con nuestras vidas.

No estoy de acuerdo. Ser feliz en el trabajo debe ser una realidad, uno de nuestros objetivos en la vida. Pasamos al menos 8 horas diarias trabajando, más el tiempo en el desplazamiento, más la hora del almuerzo. Eso es mucho tiempo al día para estar infeliz.

Tampoco quiero pintar el ir a trabajar como un cuento de hadas. No se puede ser feliz en el trabajo siempre. Del mismo modo, no puedes estar feliz todo el tiempo en general. La felicidad es un estado de ánimo y como todo en esta vida, es pasajero. La felicidad no es eterna pero podemos trabajar en ella como en este otro post escribí. ¿Qué hacer para ser más feliz en el trabajo? Aquí tienes algunos consejos:

1. Si no te gusta tu trabajo, déjalo.

Este puede ser el consejo más radical, pero por ello quiero ponerlo al principio. Hay muchas pequeñas cosas que pueden mejorar nuestra felicidad en el trabajo, pero si eres realmente infeliz, si no te gusta lo que haces, si estás en un ambiente destructivo, si no encajas con tus compañeros, con tu jefe, con la visión de la empresa, simplemente puede ser que no sea tu sitio.

Esto no significa que lo dejes todo de repente. Aunque si tienes los recursos económicos suficientes, no lo descartes. Tu salud mental y física valen más que unas cuantas nóminas. El simple hecho de aceptar que vas a dejar tu trabajo y empezar la búsqueda de uno nuevo, te dará una gran felicidad. Eso sí, sé serio en el proceso. Dedica un tiempo cada día a la búsqueda activa de empleo. Buscar trabajo es un trabajo en sí mismo. Probablemente lo último que te apetezca después de un mal día en el trabajo es ponerte a buscar otro, aunque suene contradictorio.

Actualiza tu currículum, ponte en contacto con headhunters, busca empleos cada día, … Si salir de donde estás es tu meta, nadie salvo tú puede sacarte de ahí.

Si no sale a la primera, ¡sigue intentándolo! No te rindas, hay luz al final del túnel.

¡Lo dejo!
¡Lo dejo!

2. Descansa

Intenta dormir 8 horas diarias. Esto puede sonar tan utópico como ser feliz en el trabajo, pero debemos hacer que sea una prioridad.

Si no descansas ni duermes lo suficiente, estarás agotado, aumentará tu nivel de estrés, tendrás más dificultades para concentrarte en tus tareas, te hará más lento a la hora de realizarlas y en general, estarás de peor humor. Es la receta perfecta para no ser feliz.

Si no puedes hacerlo todos los días entre semana, hazlo al menos un día. Los miércoles no veas ninguna serie en Netflix y vete a dormir. De igual forma que tienes unos días reservados para ir al gimnasio o quedar con alguien, reserva un día para dormir.

A dormir!
A dormir!

Es difícil conseguirlo, pero por experiencia propia te digo que merece la pena. En un momento de mi carrera trabajaba tantas horas y mi trabajo estaba tan lejos que literalmente me quedaba poco tiempo para hacer nada más, ni siquiera dormir. Acababa destrozada los viernes y me pasaba el fin de semana durmiendo para compensar y descansar. No hace falta decir que no era muy feliz. Merece la pena dormir un poco más entre semana y disfrutar más de tu fin de semana haciendo algo más que dormir. Lo que me lleva al siguiente punto:

3. Pon límites

Di “NO”. Este es uno de los puntos que personalmente me resultan más difícil de ejecutar. Si dices No a algo te sientes culpable, incluso egoísta. Todo te parece importante y necesario y quieres ayudar a los demás y a tu empresa. Ahora bien, ¿te estás ayudando a ti mismo? Si tu plato está ya lo suficientemente lleno, no lo reboses sólo por tu miedo a defraudar. Acabar estresado, con un burn-out, quemado o hasta el punto de querer dejar la empresa, no ayuda a nadie, ni a tu empresa, ni a tus compañeros y sobre todo a ti mismo.

Un punto de vista que me ayuda a decir No es la siguiente frase de Carson Tate:

Remember, every time you say Yes to one thing, you are saying No to something else. (Recuerda, cada vez que dices Sí a algo, estás diciendo No a otra cosa)

El tiempo es limitado, no podemos decir Sí a todo. Acabaremos no haciendo otras cosas en nuestro trabajo que realmente son importantes para nosotros o alargando nuestra jornada laboral, por lo que estaremos diciendo No a pasar tiempo con nuestra familia o amigos, a hacer deporte o a dormir esas 8 horas diarias.

Just say No
Just say No

4. Prepárate y habla con tu superior

Si no eres feliz en el trabajo, hay muchas cosas que estarán en tu mano para poder cambiarlas, para otras necesitarás la aprobación de tu jefe. Pídele una reunión “1 to 1” pero antes prepárate bien:

  • Haz una lista con tus tareas
  • Al lado de ellas añade 3 columnas:
    • Importancia (Alta, media, baja),
    • Tiempo que requiere realizarla (mucho, medio, poco)
    • Preferencia (si te gusta mucho, medio o poco)
  • Lo que tenga poca importancia, te lleve mucho tiempo y además no te guste tiene que desaparecer de tu lista de tareas

Esto te ayudará a aclarar tus ideas e ir más preparado a la reunión. El llevarlo por escrito (mi preferencia siempre es en Excel por deformación profesional) te ayudará no sólo a la hora de revisarlo con tu jefe, sino que también le puede ayudar a tu jefe como base para que tu propuesta se apruebe si él tiene que presentarlo ante Recursos Humanos o ante su jefe.

Aprovecha para hablar no sólo de las tareas que te hacen infeliz y para establecer prioridades sino también de otras cosas que te ayudarían a ser más feliz en el trabajo, como la posibilidad de trabajar algún día desde casa, o salir antes los miércoles para poder llevar a tu hijo al entrenamiento de fútbol, o cambiar la orientación de tu mesa para tener más luz natural… A lo mejor no consigues todos tus puntos, pero el No ya lo tienes si no lo intentas.

Reúnete con tu jefe
Reúnete con tu jefe

5. Haz algo interesante antes de ir a trabajar

Si no duermes tus 8 horas diarias y como yo no eres de los que les gusta madrugar, este puede ser un punto complicado. Yo solía poner el despertador en el teléfono y luego darle a posponer o snooze unas cuantas veces antes de poder realmente levantarme. Acababa arreglándome corriendo y corriendo ir a trabajar. Llegaba a la oficina ya estresada. Desayunaba en la oficina, pero mientras miraba e-mails o era interrumpida por compañeros que necesitaban algo. Esto no ayuda a ser feliz en el trabajo.

Pon el despertador y levántate cuando suene (bueno, un snooze es válido, pero sólo uno). Dedica el tiempo necesario para no tener que estar estresado desde primera hora de la mañana.

Intenta hacer algo interesante antes de ir a trabajar: desayuna en casa mientras ves o lees las noticias, sal a correr, medita, practica yoga o algún otro deporte que te guste o simplemente sal algo antes de lo normal de casa para dar un pequeño paseo antes de encaminarte a la oficina en coche o en transporte público.

Esto te ayudará de la siguiente forma:

  • Por la noche te sentirás mejor con la idea de levantarte por la mañana no para ir directamente a trabajar sino para hacer algo que te gusta. Te ayudará a ver que haces más cosas en tu vida aparte de trabajar.
  • Al sonar el despertador serás capaz de apagarlo realmente al tener una motivación
  • Llegarás al trabajo más feliz y relajado, lo que ayudará a que tu día siga en ese estado de ánimo

6. Toma descansos

Pero intenta que no sean para fumar. Estamos intentando ser más feliz en el trabajo, pero no a costa de la salud.

Estira las piernas, pasea por la oficina para tomar un café o un té o ir a por agua. Puede parecer poco productivo, pero tomarse un minuto hace mano de santo, reduce nuestro estrés, nos aclara las ideas y en definitiva nos hace más felices.

Coffee break
Coffee break

7. No comas en tu mesa

Relacionado con el punto anterior, nunca comas en tu mesa (o hazlo lo menos posible). Nuestra mente necesita desconectar y es bueno cambiar de ambiente y socializar con los compañeros

8. Aléjate de cotilleos y gente negativa

¿Socializar con todos tus compañeros? Si eres afortunado, a lo mejor sí puedes, pero en toda empresa como en cualquier sitio en esta vida, habrá gente de la que es mejor no rodearse. Aléjate de cotilleos, sólo envenenan el ambiente. Lo más difícil, ignora los cotilleos que sean sobre ti. Para ello hay 2 frases que siempre me ayudan:

Lo que piensen los demás de ti, no es asunto tuyo.

No le puedes gustar a todo el mundo, no eres una croqueta

Aléjate de gente negativa. Todos hemos tenido alguna vez a ese compañero que se queja por todo, que todo le parece mal, que parece que odia la empresa y que hace que te preguntes por qué no busca otro empleo y se va. Son lo que llamamos un agujero negro. Si tú eres feliz en el trabajo, o dejes que te contagie su negatividad.

Cotilleo
Cotilleo

9. Ten un mejor amigo en el trabajo

La vida simplemente es mejor cuando estamos rodeados de amigos. Ser más feliz en el trabajo es fácil si tienes a alguien en quien confiar, para hablar (no cotillear), para compartir tareas, para tomarte ese café…

Tú y tu mejor amiga
Tú y tu mejor amiga

10. Haz deporte

Como mencioné antes, hazlo antes de ir a trabajar (si no te cuesta mucho madrugar), aprovecha la hora de la comida si tienes suficiente tiempo o hazlo después de trabajar. Hacer deporte genera estamina, lo que nos hace más felices y ese efecto hormonal lo podemos arrastrar hasta el trabajo.

También te dará una sensación de logro y eliminará la sensación de que solo vives para trabajar.

11. Aprovecha el tiempo de transporte

Si viajas en transporte público aprovecha ese tiempo para hacer algo que te guste como leer, escuchar música o para aprender algo nuevo: un idioma con Duolingo, ve un video de TED, escucha podcasts, … Abandona Facebook e Instagram por un rato.

Si conduces estarás más limitado pero siempre puedes cantar o simplemente escuchar tu música favorita. Yo era de los que cantaba a todo pulmón en medio del atasco. Se me hacía mucho más llevadero.

Con la bicicleta en Ámsterdam era más complicado hacer algo más aparte de pedalear. Si eres un afortunado como yo y puedes ir en bici al trabajo, aprovecha para hacer algo de meditación. No me refiero al Om ni a cerrar los ojos mientras conduces, sino a vivir el presente. No pienses en la reunión que tienes a las 9 sino aprovecha para mirar a tu alrededor, disfrutar del paisaje, del aire que respiras, fíjate en ti mismo y en la forma que pedaleas, izquierda, derecha… Llegarás mucho más relajado al trabajo.

12. Haz que tu entorno sea agradable

A lo mejor no tienes el mejor sitio de la empresa, ni estás cerca de una ventana pero si no puedes cambiar tu sitio y tener luz natural, al menos puedes hacer algunas cosas para que sea más agradable:

  • Mantén tu sitio ordenado: intenta que tu mesa no esté llena de papeles, carpetas y demás. Antes de irte cada día, recoge y ordena para que al día siguiente no te tengas que enfrentar a una selva sin machete antes de poder siquiera sentarte.

    Desorden = infelicidad
    Desorden = infelicidad
  • Ten fotos o recuerdos de algún sitio que te rememoren momentos felices
  • Ten una planta: lo ideal sería que tu empresa tuviera algunas plantas alrededor. Si no es el caso, consulta si puedes llevar una propia.

    Unas macetas siempre alegran
    Unas macetas siempre alegran

13. Aprende algo nuevo

Una de las razones por las que no te sientas feliz en el trabajo, puede ser porque te encuentres estancado. Como seres humanos, para ser felices, necesitamos estar rodeados de un ambiente de crecimiento.

Nunca dejes de aprender cosas que te ayuden a evolucionar profesionalmente. Aprender en sí proporciona felicidad si a ello le añadimos el tener un propósito, será la receta perfecta para ser feliz en el trabajo.

14. Ten un plan de carrera

Ten un plan de carrera, dentro de tu empresa o fuera de ella. Piensa en lo que quieres hacer y dónde quieres estar en 1, 2 o 5 años. Muchas cosas pueden pasar por el camino y siempre puedes cambiar de opinión, pero el tener una meta, ayuda a ser más felices.

Una vez que lo tengas claro, discútelo con tu superior. Si él no sabe dónde quieres estar ni cuáles son tus motivaciones, no esperes que te lea la mente y te ofrezca el ascenso que estabas esperando. A lo mejor te imagina en un entorno totalmente diferente que no es lo que tú quieres para ti.

15. Sonríe

Es uno de mis 10 Mandamientos. La mayoría de las veces el ser o no felices está en nuestras propias manos, en nuestra actitud. No seas el compañero negativo que comentábamos antes.

Sonríe y es mucho más probable que te sonrían de vuelta.

Llega a la oficina con una sonrisa e intenta que no se te estropee durante el día.

¡Sé muy feliz en el trabajo! Espero que estos consejos te ayuden. ¿Tienes algún otro consejo? ¡Escríbelo en los comentarios!

Sonrisa
Sonrisa

Dónde practicar yoga

Amstelpark, parque en Ámsterdam

Este post sobre yoga y cómo y dónde practicarlo es para ti si:

  • Has leído mi post sobre las razones por las que hacer yoga y te ha picado el gusanillo (o te ha salido la vena yogi sin mi colaboración) y te preguntas por dónde empezar.
  • Has intentado practicar yoga, pero no ha acabado de cuajar en ti.
  • Eres un habitual del yoga y te gusta leer sobre el tema.
  • Eres alguno de mis familiares o amigos a los que no les interesa el yoga mucho, pero que me siguen en mis aventuras por el mundo. Hay que ver lo que la gente hace por amor…

¡Este post es válido para todo el mundo! ¡Al igual que el yoga!

Una de las cosas buenas del yoga es que para practicarlo, no necesitas invertir en mucho equipamiento. Solo necesitas ropa de deporte cómoda y flexible. Ni siquiera necesitas zapatos porque se practica descalzo. Si vas a algún gimnasio o estudio probablemente te facilitarán todo el equipo necesario como esterilla, cinturón, bloques, cojines, manta, etc. Si lo haces por libre, al menos necesitarás una esterilla para poder practicarlo medianamente bien.

Esterilla de yoga de viaje: Yogo Mat
Esterilla de yoga de viaje: Yogo Mat

En casa

Hoy en día hay tantas aplicaciones, vídeos de youtube, para la videoconsola, etc. que te plantearás ¿para qué necesito pagar en cualquier sitio si lo puedo practicar en casa tranquilamente?

Puede ser una buena opción si tienes la experiencia suficiente para realizarlo sin supervisión y sobre todo mucha fuerza de voluntad. También puede ser una buena alternativa si estás empezando y quieres probar antes de comprometerte a algo más serio.

Si lo tuyo son las apps e introduces “yoga” en el buscador de la store de tu teléfono, encontrarás literalmente cientos de aplicaciones. Mi favorita es “Yoga Studio” aunque sea de pago. Tiene diferentes niveles y puedes ajustar la clase dependiendo del tiempo que tengas o en qué área del cuerpo te quieres centrar. Si lo que buscas es algo que te ayude en tu meditación, también hay incontables apps. Yo utilizo “Insight Timer” que es muy sencilla y gratuita.

Yoga Studio app
Yoga Studio app

Si prefieres tirar de Youtube, puedo recomendar los vídeos de mi profesor en la India, Deepak Kumar para mi escuela Siddhi Yoga. Yoga para beginners en 30 sesiones:

https://www.youtube.com/playlist?list=PLRv9gbbULWG1HrARbyyI-zTgwEKMRjIHW

En el pasado también utilicé mi Nintendo Wii para hacer yoga en casa, con Wii Fit y la Balance Board podía hacer yoga con al menos algunas instrucciones de la máquina diciéndome si lo estaba haciendo bien o mal.

Ventajas:

  • Flexibilidad de tiempo y horarios
  • Barato

Desventajas:

  • No hay supervisión: te puedes hacer daño o hacer algo incorrectamente sin saberlo. Puede que no te duela ahora, pero te puedes estar haciendo más daño que bien.
  • Procrastinar: lo más difícil a la hora de practicar cualquier deporte es empezar. Si llegas a casa después de un largo día de trabajo y antes de tropezarte con la esterilla de yoga, te encuentras con el sofá, es muy probable que este último te abduzca y sea imposible levantarse de él en toda la tarde.
  • Falta de espacio o del equipamiento necesario: teniendo una esterilla podrás hacer muchas cosas pero habrá momentos en los que eches en falta unos bloques cuando no llegues al suelo, un cinturón… o simplemente no tengas el espacio necesario. Por ejemplo, cuando vivía en Ámsterdam no tenía ninguna pared lo suficientemente despejada para ponerme a hacer un headstand y tampoco quería dañar ninguna pared o cargarme alguna lámpara…

En el parque / con la naturaleza

Hacer yoga rodeado de naturaleza puede ser una experiencia súper relajante y totalmente diferente.

Muchos profesores de yoga que no tienen su propio estudio o acaban de empezar, organizan eventos en parques o si eres de los afortunados de vivir en la costa, también en playas. ¿Cómo encontrarlos? En este caso Facebook será tu mejor aliado. Busca eventos cerca de donde te encuentres.

Amsterdamse Bos, parque en Ámsterdam
Amsterdamse Bos, parque en Ámsterdam

Ventajas:

  • Posiblemente más barato que hacerlo en un gimnasio
  • Hacer deporte al aire libre

Desventajas:

  • El tiempo: no se puede controlar. Lo mismo te toca un día soleado que te llueven chuzos de punta y en invierno, a lo mejor no es lo más recomendable.
  • Continuidad: es difícil encontrar grupos que se reúnan habitualmente. Lo más normal es encontrar solo eventos.
  • Equipamiento: es probable que tengas que llevar tu propia esterilla, por lo que te encontrarás con las mismas limitaciones que si lo practicas en casa. No te olvides de llevar agua y dependiendo del sitio a lo mejor necesitas gafas de sol, crema solar o repelente de mosquitos.

    Playa en Malasia
    Playa en Malasia

En centros comunitarios

Los ayuntamientos cada vez se preocupan más por la salud de sus vecinos. Pese a los recortes, es posible que tu ayuntamiento organice clases de yoga. Sobre todo las hay para la 3ª edad. ¿Demasiado mayor para empezar a hacer yoga? ¡El yoga es para todos! Además, es especialmente beneficioso para personas con problemas en las articulaciones y para mantenerse flexible. Restorative yoga puede ser la mejor versión para este grupo. Esto combinado con ejercicios de respiración y saldrás de clase sintiéndote 10 años más joven.

Ventajas:

  • Barato: este tipo de actividades suelen estar subvencionadas por el ayuntamiento
  • Proximidad: probablemente puedas encontrar algo cerca de casa

Desventajas:

  • Papeleo: como cualquier trámite gubernamental, seguramente tendrás que rellenar un millón de formularios antes de conseguir plaza.
  • Inflexibilidad: no encontrarás muchas opciones de días y horarios.
  • Equipamiento: salvo que tu ayuntamiento nade en la abundancia, no esperes los últimos modelos de esterillas y tés antioxidantes mientras esperas a empezar la clase.

En gimnasios

De entre todas las opciones, esta es la más común.

Ventajas:

  • Fácil de encontrar: afortunadamente, nuestras ciudades están plagadas de gimnasios, donde te puedes apuntar fácilmente y con un poco de suerte con alguna oferta.
  • Lo puedes combinar con otras clases por el mismo precio: la forma más habitual es la suscripción a un gimnasio por meses que te da derecho a utilizar las máquinas y participar en todas las clases que quieras. Si no quieres practicar yoga en exclusiva, pero te apetece alternarlo con clases de zumba, correr en la cinta o nadar en la piscina, esta será la opción más barata.
  • Equipamiento: no solo dispondrás de esterillas y demás, sino que además te puedes beneficiar del resto de instalaciones del gimnasio como vestuarios, taquillas, duchas, etc.

Desventajas:

  • Falta de atención personal: a menudo las clases cuentan con alrededor de 30 personas o incluso más. Sólo guiadas por un profesor y sin ningún ayudante. Es poco probable que el profesor te pueda prestar atención individualmente o corregirte en alguna postura si es necesario.
  • Falta de profesional especializado: a lo mejor tienes suerte y hay un profesor genial en tu gimnasio, pero lo más probable es que tu profesor además de yoga tenga que dar clases de spinning, aquaerobic o bodyjam. Te enseñará las posiciones o asanas con su mejor intención pero no será lo mismo que una persona que se dedique exclusivamente al yoga.
  • Asanas sí pero filosofía no: practicar yoga es algo más que hacer una secuencia de posturas o asanas. Si quieres aprender algo más sobre su filosofía, cantar mantras, recitar “OM”, aprender sobre Shiva y Ganesha, hacer ejercicios de respiración, aprender técnicas de relajación, meditación, etc. el gimnasio no será el lugar.
    Clase de yoga
    Clase de yoga


En un estudio

Este es mi lugar favorito y una de las razones por las que me enganché al yoga definitivamente.

Ventajas:

  • Atención personal: en un estudio las clases suelen ser pequeñas con 10 o 15 personas máximo. Yo he llegado a tener clase solo con otra persona además de la profesora. En este tipo de entorno, el profesor puede prestar más atención a cada alumno y te corregirá o te dará consejos más veces.
  • Profesor especializado: a diferencia del gimnasio, el profesor de yoga aquí dedica su vida a enseñar yoga y eso se nota. Enseñan con una pasión bastante contagiosa. Creo que ser profesor de yoga es vocacional y nadie enseña mejor que alguien al que le encanta lo que hace. Aquí tendrás todo el pack, no solo asanas, pero filosofía, respiración, meditación, técnicas de relajación…
  • Equipamiento: probablemente el equipamiento más especializado lo encontrarás aquí: las mejores esterillas, bloques, cinturones, sillas, cojines, mantas, … todo lo que puede llegar a hacer falta para ayudarte en tu práctica debería estar allí.
  • Ambiente: practicar yoga en un gimnasio puede estar bien, pero es difícil relajarse durante “Savasana” mientras en la clase de al lado el profesor de spining grita “venga, arriba, ¡más rápido!” al ritmo de música tecno (true story, vivido en mis propias carnes). En un estudio el ambiente es diferente, no estará totalmente insonorizado del mundo exterior, pero encontrarás que el profesor pondrá una luz especial dependiendo del momento de la clase, probablemente tenga una decoración especial con Ganeshas y Shivas alrededor, velas… Mi profesora además ofrecía té, no durante la clase pero sí en su pequeña cocinita antes o después. Te sientes más como en casa y si una de las razones por las que quieres hacer yoga es relajarte, nada como sentirte como en casa para hacerlo.

Desventajas:

  • Precio: hay que reconocerlo, las clases de yoga no son baratas.

    Equipamiento para practicar yoga
    Equipamiento para practicar yoga

Profesor particular

Con un profesor particular, tendrás varias opciones sobre el “dónde” practicar yoga. Puede ser en su casa, en la tuya, en su estudio (si lo tiene) o podéis quedar en un sitio público como un parque. Las ventajas y desventajas serán las mismas que en un estudio. La diferencia será el trato personal, ya que en este punto él o ella tendrán toda su atención en ti y como desventajas, probablemente serán el equipamiento (será difícil que te pueda prestar todo lo necesario salvo que sea en su casa y realmente tenga de todo) y el precio (las clases de yoga no son baratas).

De viaje (hotel, playa…)

Ahora que estamos en época estival, muchos de vosotros todavía estaréis de vacaciones o planeando hacerlo. Cuando estás de vacaciones, practicar yoga te dará un punto extra de relajación.

Muchos de los hoteles hoy en día, ofrecen clases de yoga para sus huéspedes, a menudo aquellos situados en la playa. ¡Qué mejor manera de empezar o acabar el día que haciendo yoga en la playa mientras ves el amanecer o la puesta de sol!

Si es la primera vez que practicas yoga, puede ser un momento genial para empezar. Además, te tomarás ese helado después con menos cargo de conciencia. Si, por el contrario, ya eres un regular, te servirá para no perder el ritmo en tus clases.

Otra ventaja es que tendrás un momento para ti. Normalmente viajamos con nuestra pareja o amigos y estar las 24 horas del día con la misma persona puede provocar momentos de tensión. Utiliza el yoga para dedicar un tiempo en exclusiva para ti y volverás con energías renovadas al “estrés” de las vacaciones.

También puede ser que viajes, pero que sea por motivos de trabajo. Ahí, seguramente te encuentres con un tiempo en el hotel en el que estés solo y ya hayas revisado todos tus e-mails. Aprovecha el gimnasio del hotel para hacer yoga o incluso en tu habitación (¡en ese caso no olvides llevar tu esterilla de viaje!)

Hotel en la playa
Hotel en la playa

En la oficina

Cada vez hay más empresas que tienen espacio suficiente en sus instalaciones para proveer clases para los empleados o incluso su propio gimnasio.

Ventajas:

  • Esta es una opción fantástica porque no te tienes que desplazar de un sitio a otro y sirven como “team building” a la empresa también.
  • Además los precios son más baratos que un gimnasio o incluso puede que sea gratuito.

Desventajas:

  • A lo mejor no te apetece hacer “team building” con tus compañeros o jefes más. A lo mejor los ves ya el suficiente tiempo durante el día como para compartir este momento con ellos también.
  • Dificultad para relajarse: estar en el mismo espacio en el que trabajas, puede que haga que te sea más difícil relajarte. Es difícil concentrarse si ese reporte que tienes que presentar o la reunión que tienes luego, no paran de venirte a la mente.

En otro artículo, explicaré qué ejercicios puedes hacer en la oficina sin necesidad de tener toda una clase para ti, sino en tu propia silla.

¡En cualquier parte!

Como habéis visto, las opciones donde practicar yoga no son ilimitadas pero son muchas. ¡No hay excusas!

Sin embargo, os voy a contar otro secreto de donde practicar yoga. Yoga significa estar presente. Vivir el momento. No quedarse pensando en qué pasó ayer y por qué pasó ni donde estaremos mañana. Lo que existe es solo el ahora y la mayor parte del tiempo se nos escapa de las manos. Así que aprovecha cada momento del día para estar presente. Cuando estés andando camino de la estación para ir al trabajo, no vayas andando con el móvil, ni pensando en el trabajo. Disfruta el momento, presta atención en cómo caminas, un paso, luego otro, siente la brisa en tu cara, mira a tu alrededor, la naturaleza, el tráfico, los que caminan contigo… Hazlo y estarás practicando yoga.

Vive el momento, siente tus pasos
Vive el momento, siente tus pasos

¡Yoga se puede hacer en cualquier parte!

¿Cuál es tu sitio favorito?

Qué llevar en la mochila para viajar por Asia durante meses

Mochila Osprey

Cuando te decides a dejarlo todo y viajar por un tiempo incierto, hay 2 cosas fundamentales que tienes que hacer. La primera, empaquetar toda tu vida y llevarla a alguna parte y la segunda, decidir qué debes meter en tu mochila para irte de viaje. Afortunada o desafortunadamente, muy pocas cosas de tu vestuario habitual te valdrán para este tipo de viajes (salvo que hayas hecho algo parecido antes o te gusten los viajes de aventura).

Para esta experiencia, en mi caso, que no había ido de mochilera en mi vida, tuve que hacer mucha investigación por internet, pregunté muchísimo a amigos más expertos que yo en estos temas e hice muchas visitas a tiendas de deportes, sobre todo de las especializadas en actividades al aire libre. Si estás pensando en hacer algo parecido, espero que este post te sirva de ayuda, pero haz como yo y lee muchos otros. Encontré extremadamente útil la web www.herpackinglist.com, especializada en chicas. No es por ser sexista, pero hay algunas cosas que necesitamos diferentes, por ejemplo, los artículos de aseo personal. Cuando te vas por meses, saber el número de tampones que te tienes que llevar y si es fácil encontrarlos por ahí, es un tema importante.

Mochila preparada (con la ropa de invierno también)
Mochila preparada (con la ropa de invierno también)

 

La mochila

La mochila es el primer elemento sobre el que te tienes que decidir. Es mejor poner un límite desde el principio, lo que entre en la mochila se viene conmigo, lo que no, se queda.

Mi mochila es una Osprey Sirrus de 36 litros. Para lo que veo por ahí, se puede considerar “pequeña”, pero tenía claro que prefería sacrificar equipaje en favor de la salud de mi espalda. Además, cuanto más grande sea la mochila o la maleta, más cosas meterás en ella y lo sabes. Somos especialistas en no parar hasta ocupar todo el espacio libre posible. Tiene diferentes bolsillos y compartimentos. Se puede abrir tanto frontalmente como por la parte superior. Nada fuera de lo común, es una mochila de lo más típica para estos casos.

Lo que aprendí respecto al mundo de la mochila en mis infinitas visitas a tiendas de deportes, es que no importa tanto la marca de la misma sino como se adapta a ti. La mochila por muy “pequeña” que sea va a pesar, por lo que es súper importante que te sientas cómodo con ella y no la quieras tirar por un puente a los 2 minutos de llevarla. ¿Cómo encontrar la mochila perfecta? Probando muchas. Hablas con el dependiente, le dices los litros que más o menos estás buscando, te enseña modelos y vas probando, pero con una particularidad: te ponen un peso dentro de la mochila para que te hagas una idea real. Ajustas todas las correas y ¡a pasear un rato por la tienda!

Normalmente hay modelos para hombres, otros para mujeres y otros que son unisex. El peso, primordialmente, se localizará en las caderas, no en los hombros, por lo que normalmente hacen diseños diferentes. Desafortunadamente, el diferente diseño viene acompañado de diferentes colores dependiendo del sexo también, dejando los azules oscuros, el negro, el gris y otros tantos tonos discretos para los hombres y llenando la sección de mujeres de colores fosforitos, naranjas chillones y rosas. Inevitablemente, la mochila se va a manchar: vuelos, transporte público, lluvia, simplemente dejándola en el suelo… ¿Quién en su sano juicio quiere llevar algo en la espalda donde las manchas se vean a un kilómetro de distancia? Aparentemente, los fabricantes de mochilas (como muchos otros) piensan que las mujeres de verdad seguimos el “antes muerta que sencilla” o en este caso “antes sucia que sencilla”. Mi mochila es azul claro chillón y la funda para cuando llueve verde aún más chillón si cabe. Sin comentarios. Dejaré mi lucha sobre los colores y el sexo de la persona para otro momento.

Mochila Osprey
Mochila Osprey

¿O mochilas?

Una vez tuve mi mochila, me di cuenta de que iba a necesitar algo más. No vas a ir todo el día con una mochila de 36 litros a la espalda. Habrá días que salgas a cenar, o de excursión, o pasarás 1 día o 2 fuera de tu alojamiento habitual, etc. Para esos momentos, necesitas un bolso o una mochila más pequeña. Yo me decanté por otra mochila:

  • Pacsafe Metrosafe LS350: una mochila antirrobo de 15 litros. ¿Qué la hace especial para que no te puedan robar? Tiene 2 bolsillos con cremallera, estas cremalleras tienen un sistema especial de cierre que se lo pone más difícil a los carteristas para que te puedan abrir la mochila en un descuido. El fondo y la parte frontal vienen reforzados con una malla metálica, así como las asas para que no te puedan simplemente rajar la mochila y vaciar el contenido o darte el tirón. Incluso la puedes atar a un poste o una silla para extra seguridad. Tiene varios compartimentos, uno de ellos especialmente diseñados para la cartera que tiene tecnología RFID, para que no te puedan copiar los datos de tus tarjetas bancarias. Además, tiene un bolsillo para un ordenador de hasta 13″ y otros compartimentos para el teléfono, las llaves, etc. En general es muy cómoda y práctica. ¡Estoy muy contenta con esta compra!

Y como 2 mochilas no eran suficientes otra más:

  • Osprey Ultralight Stuff Pack: es una mochila muy ligera que se puede plegar y se queda del tamaño de un monedero. En principio iba a ser mi única “daypack”, pero por motivos de seguridad, adquirí la Pacsafe y esta de todas formas me la traje porque es muy útil para cuando sólo sales a dar una vuelta y no necesitas tanta seguridad o para ir al supermercado y no utilizar tantas bolsas de plástico.

    Pacsafe y Osprey mochila
    Pacsafe y Osprey mochila

Documentación

  • Pasaporte: para la mayoría de los países, necesitas que sea válido para los próximos 6 meses, así que si planeas viajar por un tiempo, asegúrate que tiene al menos un añito de validez.
  • Cartilla de vacunación: dependiendo de los países a los que vayas y la duración del viaje necesitarás unas vacunas u otras, algunas no son obligatorias, solo recomendadas. Hepatitis A+B, tétanos (DTP), fiebre tifoidea, rabia, encefalitis japonesa… Planéalo con tiempo, porque para algunas necesitarás varias dosis.
  • DNI: con el pasaporte sería suficiente, pero mejor tener una alternativa para demostrar tu identidad, si pierdes el pasaporte, por ejemplo.
  • Carné de conducir: y en algunos casos necesitarás el permiso internacional de conducción. Antes de viajar, consulta la lista de países que forman parte del Convenio, puede ser que incluso teniendo en tu poder el permiso internacional, no puedas conducir en el país, porque solo reconozca permisos obtenidos en ese país.
  • Fotocopias de la documentación: por si te roban la original y por si lo necesitas para algún trámite. Lo mejor es que mantengas tu documentación a salvo en tu alojamiento y luego te muevas en tu día a día con las fotocopias (si sales a cenar, no si tienes que conducir por ejemplo).
  • Fotos de carné: porque puedes necesitarlas para solicitar algún visado (aunque afortunadamente la mayoría las puedes solicitar electrónicamente).
  • Tarjetas de débito/crédito: asegúrate que puedes utilizar tu tarjeta de débito en todo el mundo para poder sacar dinero en los cajeros automáticos o ATM. Lleva al menos 2 tarjetas de crédito, a ser posible una Visa y una MasterCard, porque hay sitios en los que solo aceptan uno de los 2 tipos.

    Documentación
    Documentación

Ropa

La ropa depende de la estación o estaciones en las que visites. En mi caso, llegué al norte de la India, a los pies del Himalaya en Febrero, donde hacía bastante fresquete, así que tuve que incluir ropa de invierno que ahora he enviado de vuelta a Europa.

  • Bolsas Eagle-Creek: es lo más útil para mantener tus cosas ordenadas. Una mochila no es como una maleta y no quieres tener que desarmar todo cada vez que tengas que coger unos calcetines. Con estas bolsas puedes tener todo ordenado y separado. Además, uno de los modelos es de compresión, por lo que la ropa ocupa menos espacio. Yo tengo una para los pantalones, otra para las camisetas, otra para la ropa interior, otra para las cosas de aseo…
  • Pantalones: olvídate de los pantalones vaqueros, necesitas algo cómodo que no ocupe mucho espacio, que sea fácil de lavar (incluso a mano) y que seque rápido. Tus queridos pantalones vaqueros no cumplen ninguno de estos requisitos, así que lamentablemente se quedan en casa.
    • Pantalones de trekking Mammut
    • Pantalones convertibles de largo a cortos Frilufts
    • Pantalones piratas Fjallraven: en algunos templos no dejan pasar en pantalón corto o enseñando las rodillas, es bueno tener una alternativa al pantalón largo
    • Pantalones cortos Royal Robbins
    • 2 pantalones de yoga (Lululemon y Nike)

      Pantalones
      Pantalones
  • Camisetas:
    • 3 camisetas de manga corta Icebreaker: igual que en el caso de los pantalones necesitas algo que seque rápido y además que transpiren y repelen el mal olor, hay que olvidarse del algodón y pasarse al merino.
    • 3 camisetas de tirantes Lululemon: para hacer yoga, salir si no aprieta mucho el sol o estar en casa.
    • 1 camiseta de algodón de mi training en Siddhi Yoga: más por motivos sentimentales que por necesidad.
    • 2 camisetas de manga larga Icebreaker y Odlo: durante el invierno de la India fueron muy útiles. Ahora en verano no tanto, así que he enviado una de vuelta a Europa.
    • 1 camisa de manga larga Craghoppers: principalmente contra los mosquitos, aunque haga calor la necesitas en ciertos sitios. También protege contra el sol.
    • 1 camisa a la moda india: un regalo obtenido en Dharamshala durante mi yoga training que es muy útil para entrar en templos donde no dejan entrar en manga corta o simplemente si hace fresquete en un sitio con aire acondicionado.

      Camisetas
      Camisetas
  • 2 Buff: para el cuello o para la cabeza. Te las puedes poner de varias maneras y sirven para protegerte tanto del frío como del sol
  • Chaqueta impermeable contra la lluvia The North Face
  • Forro polar Haglöfs

    Forro Polar y Chubasquero
    Forro Polar y Chubasquero
  • Down jacket Icebreaker: solo en invierno, ahora de vuelta en Europa también
  • Sarong: adquirido en Asia, útil para ir a la playa y para entrar en templos en los que haya que cubrirse los hombros o las piernas (incluso llevando pantalón largo). Te encuentras templos con los más variopintos requisitos. Aunque seas de los que piensan que a Dios le debe importar poco si rezas en pantalón corto o no, hay que tener paciencia, una mente abierta y ser respetuoso.

    Sarong
    Sarong
  • 2 bikinis
  • Ropa interior:
    • 3 sujetadores deportivos: 2 Lululemon y 1 Icebreaker
    • 5 bragas: ahora 4, una perdida en una lavandería. 2 Icebreaker y 2 Odlo
    • 5 pares de calcetines también deportivos: 2 pares de verano y 3 de invierno (ahora enviados de vuelta a casa)
  • 1 gorro de lana Merino Icebreaker: sólo para sitios fríos, enviado a casa
  • 1 gorra Adidas: comprada en Malasia

    Sábana, bikini, calcetines, gorra, ...
    Sábana, bikini, calcetines, gorra, …

Zapatos

  • Zapatillas de hiking Mammut con Gore-tex: perfectas para el invierno, impermeables (todavía conmigo pero tengo que enviarlas de vuelta).
  • Zapatillas Merrell: compradas en Malasia para sustituir a las Mammut con algo más fresco para el verano.
  • Sandalias Teva
  • Chanclas de playa Nike

    Zapatos
    Zapatos

Accesorios

  • Gafas de sol
  • Cartera Eagle Creek: diseñada para viajes con RFID Blocker para que no te puedan copiar los datos de tus tarjetas bancarias.
  • Pendientes: solo un par, pero apenas los uso.
  • Pulseras: siempre conmigo, una fue un regalo de una amiga antes de irme y la otra me la dieron en la ceremonia de bienvenida de mi curso de yoga.
  • Reloj TomTom: útil para ver los pasos que haces cada día, los Km que recorres, etc.

    Reloj Tomtom, reproductor de música
    Reloj Tomtom, reproductor de música

Ordenador y otros aparatos electrónicos

  • Ordenador Microsoft Surface: quería algo pequeño pero una simple Tablet no me acababa de convencer, necesitaba algo más potente con un teclado en condiciones pero que todavía fuera ligero de transportar.
  • Kindle: un imprescindible en mi mochila.

    Ordenador, Kindle, batería extra, adaptador, cables,...
    Ordenador, Kindle, batería extra, adaptador, cables,…
  • Cámara de fotos compact: me encantaría viajar con una DSLR pero por temas de peso y espacio, voy estupendamente con mi pequeña cámara.

    Cámara de fotos Canon Powershot SX720 HS
    Cámara de fotos Canon Powershot SX720 HS
  • Reproductor MP3: te puedes apañar con tu teléfono, pero si dependes de él para ver mapas, encontrar direcciones, mandar un mensaje a tu casero de Airbnb, etc. mejor no gastar la batería del móvil con canciones.
  • Teléfono móvil BQ dual SIM: mantengo mi número holandés y compro tarjetas SIM en cada país al que voy para tener internet. Fácil de conseguir y baratas.
  • Batería recargable: para el móvil o cualquier otro dispositivo pequeño si te quedas sin batería “por el camino”.
  • Headlight

    Teléfono móvil, gafas de sol, headlight
    Teléfono móvil, gafas de sol, headlight
  • Memoria externa: para backups de tus archivos y fotos.
  • Cargador solar: es frecuente que la luz se vaya durante horas o incluso días. No podrá con el portátil, pero sí con el teléfono móvil.
  • Cables, cargadores, adaptador de corriente…

Productos de Aseo

  • Cepillo de dientes
  • Pasta de dientes
  • Champú
  • Gel de baño
  • Jabón
  • Desodorante
  • Colonia: en un botecito, utilizada solo en ocasiones especiales
  • Crema hidratante
  • Crema para el sol
  • Hand sanitizer
  • Cortaúñas
  • Pinzas
  • Cepillo para el pelo
  • Gomas del pelo: muchas y en diferentes sitios de tu equipaje, porque se te pierden, se te rompen, se dan de sí…
  • Espejito
  • Tapón: parece una tontería, pero la mayoría de los lavabos que me he encontrado por el camino no tienen tapón y viene muy bien cuando tienes que hacer la colada a mano
  • Toalla de viaje: una de mano y otra de ducha
  • Tampones, etc. Había leído que eran difíciles de encontrar en Asia. Por ahora, no he tenido problema en encontrarlos, a veces con más dificultades que otras…
  • Diva cup (copa menstrual): super práctica, empecé a usarla por recomendación de otras viajeras. Ahorras un montón de espacio, pero hay ocasiones en las que tengo que seguir utilizando tampones. Cuando estás por ahí y tienes que utilizar baños públicos, sin mucha agua potable que digamos, mejor tirar de Tampax.
  • Pañuelos de papel
  • Papel higiénico: lo encontrarás en hoteles, pero no en todos los restaurantes

    Productos de aseo, kit primeros auxilios
    Productos de aseo, kit primeros auxilios

Medicinas / Primeros Auxilios

  • Kit de primeros auxilios: con tiritas, Betadine, … no para hacer una cirugía, pero para lo básico
  • Repelente contra los mosquitos
  • AfterBite o cualquier otro calmante de las picaduras, porque pese al repelente, alguno te picará.
  • Pastillas contra la malaria: solo para determinados países o áreas. Por ejemplo, para el norte de la India no necesité, pero si viajas al sur, sí es necesario.
  • Pastillas contra la diarrea
  • Voltarén
  • Paracetamol
  • Navaja multiusos

Otros

  • Esterilla de Yoga: me encanta mi esterilla de yoga de viaje Yogo. Es más fina de lo normal, pero súper fácil de transportar y de limpiar.

    Esterilla de yoga de viaje: Yogo Mat
    Esterilla de yoga de viaje: Yogo Mat
  • Botella filtro de agua Grayl: regalo de mis compañeros de trabajo antes de partir. Normalmente no puedes beber agua directamente del grifo. Es fácil comprar agua o depende de donde estés te la dan gratis directamente o puedes rellenar tu botella, pero te da tranquilidad y te puede sacar de cualquier apuro.

    Grayl Botella Filtro de Agua
    Grayl Botella Filtro de Agua
  • Cuaderno y libro de viaje: pese a los móviles, es bueno tener algo de papel donde apuntar cosas. Por ejemplo, suelo apuntar las direcciones de los hoteles y teléfonos de contactos a donde voy, por si acaso me quedo sin batería.
  • Bolígrafo: empecé el viaje con 3, perdí uno y rompí otro.
  • Sábana de viaje Cocoon: afortunadamente no la he utilizado todavía, pero era recomendable por si de repente te encuentras en un sitio no muy higiénico y no te queda otra opción donde pasar la noche.

Creo que esto es todo amigos…

¿Necesito todo lo que llevo en la mochila? Probablemente no y no descarto enviar más cosas de vuelta.

¿Echo de menos cosas? Sí, pero por ahora puedo vivir sin ellas.

Lo importante es intentar no apegarse demasiado a las cosas (es duro, muy duro, he de admitir). Cuando viajas por meses, con las mismas cosas, con una mochila y sin parar mucho en ningún sitio, habrá cosas que se estropearán, se romperán, se te perderán, te las perderán, se te olvidarán… Momentos en los que tendrás que decidir si merece la pena seguir cargando con ello, si es mejor enviarlo a casa o si simplemente debes donarlo o tirarlo. Te vendrá a la cabeza ¿y si me hace falta luego cuando…? Esos son los peores, pero lo más probable es que si no te hace falta ahora, luego tampoco te hará.

También habrá cosas que tendrás que comprar por el camino, porque no hace falta que cargues con todo desde el principio si lo puedes comprar (probablemente más barato) en el país de destino y porque habrá cosas que ni sabías que te hacían falta hasta que llegues allí.

Al final, todo en esta vida es reemplazable, excepto nosotros mismos. Por tanto, coge tu mochila y disfruta del camino.

15 Razones por las que practicar Yoga

El 21 de Junio se celebró el Día Internacional del Yoga. El 11 de Diciembre de 2014, las Naciones Unidas declararon el día del solsticio de verano en el hemisferio norte, el día con más horas de sol del año, como el indicado para celebrar esta práctica milenaria originaria de la India.

El tema de la celebración de 2017 (la tercera edición) fue “Yoga para la Salud”. Así que aquí tenéis ya una razón para empezar a practicar yoga y no porque lo yo lo diga. Lo dicen las Naciones Unidas con los 175 países que co-patrocinan este día. *

Este año, al día siguiente, mi amigo Juan me preguntó si había hecho algo especial durante el Día Internacional del Yoga. Desafortunadamente, no había hecho nada especial, pero me hizo mucha ilusión que un no-practicante de yoga hubiera siquiera, oído hablar del tema. Yoga está creciendo en popularidad, de eso podemos estar seguros. Los beneficios de este deporte o forma de vida son muchos, pese a los escépticos que piensan que solo vamos a dormir la siesta (el Savasana del final que es como se llama a esta pose o “Asana”) o los que piensan que hay que ser súper flexible para practicarlo, o que es solo para mujeres.

Os voy a contar mis razones. Yo empecé a hacer yoga, principalmente, por 2. La primera, reducir el estrés y la segunda porque me encanta lo fluido de sus movimientos. Desde los 10 hasta los 18 años practiqué karate. Me encantaba practicar kata (secuencias específicas de movimientos, golpes, patadas, bloqueos, …). Me encantaba la técnica, pero odiaba la práctica de los combates (nunca me ha gustado intentar pegar a nadie y tampoco que me vengan a pegar). Al empezar la universidad, dejé el karate, porque no podía dedicarle el tiempo necesario. Después de terminar la universidad, empecé a buscar ese deporte que me enganchara tanto como lo hizo el karate para estar 8 años practicándolo. Fui a gimnasios. las máquinas me aburrían tremendamente, las clases colectivas eran más divertidas, pero tampoco me acababan de enganchar, hasta que descubrí el yoga. Cumplía con mis 2 requisitos principales, pero a medida que lo fui practicando descubrí también otros:

  1. Reducir el estrés
    Entro al estudio de mi profesora, coloco la esterilla de yoga, los bloques y los demás bártulos necesarios para la clase. Me siento con las piernas cruzadas. Comenzamos. La profesora pide que cerremos los ojos y mientras nos guía por una sencilla meditación, dice las palabras mágicas: “en este momento, no hay otro sitio donde tengas que estar, ni hay otra cosa que tengas que hacer, salvo ser”.1 hora u hora y media, donde no existen otros compromisos, no hay fechas límites, ni lista de tareas, no hay niños llorando, ni compañeros insoportables, ni cualquiera de las otras cosas que te molestan o estresan durante el día. Es un momento para dedicártelo exclusivamente a ti.

    ¡Y esto no ha hecho nada más que comenzar! Al principio, poder contar con esta hora y media sin estrés era ya un lujo. Cuando aprendes a extrapolar lo que obtienes en tu clase de yoga a tu día a día, es un cambio de vida.

    Yoga mat – esterilla

     

  2. Mejora física
    El yoga mejora la flexibilidad, cierto, pero no requiere ser muy flexible para empezar a practicarlo. Yo no soy muy flexible y ¡soy incluso profesora! Lo bueno del yoga es que los asanas (la palabra técnica para cada pose) se pueden adaptar para cualquier forma física.Sin embargo, no solo mejora la flexibilidad, también mejora la fuerza física y la estabilidad. Y es que pese a la fama de que el yoga es un deporte solo para mujeres con mayas apretadas y la flexibilidad de un contorsionista de circo, la verdad es que el yoga fue diseñado por hombres y para hombres en la India. La cultura occidental, hace que típicamente, las mujeres seamos más flexibles, pero tengamos más problemas con desarrollar nuestra fuerza, principalmente en la parte superior. Los hombres occidentales, por otra parte, no tienen tantos problemas con esta parte, pero sí con la flexibilidad. La práctica de yoga hace que se armonice todo para ambos sexos.
  3. Mejora la autoestima
    Empecé a practicar yoga en serio, cuando tenía ya treinta y tantos. Con esa edad, esperaba poder mejorar mi forma física pero no pensé que fuera capaz de hacer cosas que no era capaz de hacer cuando tenía 16 años. No es de la noche a la mañana, es una mejora constante, pero ¡da un subidón de moral ese día cuando te alcanzas los dedos de los pies en una pose donde solo llegabas a la espinilla meses antes!Cuando reduces tu estrés, es decir, estás mejor mentalmente y mejoras tu forma física, el siguiente paso natural, es sentirte mejor contigo misma y que tu autoestima mejore.

    Gran parte del yoga, consiste en la aceptación. Aceptarse como uno es, entender que uno es perfecto tal y como es y que no hay que cambiar nada. Aceptar que un día hemos llegado hasta los dedos de los pies, pero que la semana siguiente, puede que no nos encontremos igual de bien y no lleguemos. No pasa nada, así es la vida.

  4. Abre la mente
    El yoga es una mezcla de cuerpo y mente. En Occidente, hay una tendencia en centrarse solo en la parte física, pero no hace falta convertirse al hinduismo o al budismo para beneficiarnos de los efectos positivos que tiene el yoga para nuestro estado mental.Al principio cuesta, es un shock cultural importante. La primera vez que fui al estudio de mi profesora en Ámsterdam, salí en shock y no segura de querer volver. Estaba acostumbrada a recitar “OM” pero no a que nada más llegar, nos sentáramos con las piernas cruzadas, nos dieran un libro lleno de mantras y que la profesora dijera: “tenemos la costumbre de que si hay alguien nuevo en clase, esa persona elige el mantra que cantamos hoy” y ahí que te pones a elegir algo sobre lo que no tienes ni idea y a cantar con tu libro transcrito del sánscrito sin saber qué significa. Le dimos otra oportunidad y ahora me encanta cantar mantras.

    No solo está el cantar, está el aprender sobre Ganesha, sobre Shiva, sobre las enseñanzas de Buda, etc. Voy a seguir siendo católica a mi manera, pero, ¿qué de malo tiene aprender sobre lo que casi la otra mitad de la población cree? El aprender sobre lo desconocido, elimina el miedo, nos acerca unos a otros, elimina las diferencias.

  5. Enseña a vivir el momento, estar presente
    Este es uno de los mayores problemas del ser humano: nuestra mente es experta en perderse en el pasado (analizarlo todo, qué hicimos mal, qué hubiera pasado si, el todo tiempo pasado fue mejor, …) o divagar sobre el futuro (hacer listas mentales de cosas que tenemos que hacer, montarnos películas dignas de recibir un Óscar, imaginar conversaciones que tenemos pendientes con gente, …). En la vida hacemos de todo salvo vivir el momento presente que es lo único que realmente existe. Recrearnos en cosas que pasaron o que están por pasar, solo llevan a generarnos estrés y frustración, ya que ni el pasado ni el futuro están bajo nuestro control.Con la práctica de yoga, aprendemos a volver al presente. Con los asanas, mi mente está tan ocupada pensando en cómo colocar el codo izquierdo sobre la rodilla derecha mientras miro hacia atrás sin partirme el cuello, que no me da tiempo a pensar en nada más. Con los ejercicios de respiración (pranayamas) y la meditación aprendes no solo a vivir el presente mientras los practicas durante tus sesiones de yoga, sino a llevarlo a la práctica en tu día a día.
  6. No hay competición
    Esta es una de mis razones favoritas. No soy una persona competitiva. No me gusta nada competir. Es más, no tiene ningún interés para mí. No me importa si alguien corre más rápido que yo, si me adelantan con la bici por las calles de Ámsterdam… ¡mejor para ellos! En Yoga, nadie es mejor que nadie, no importa que la persona de al lado haga el pino de forma perfecta y tú no, de la misma forma que no importa que tú aguantes haciendo el árbol y esa misma persona se tenga que apoyar en la pared. A Yoga no se va a competir con nadie, a yoga se va a trabajar en uno mismo.
  7. El yoga fluye: movimientos fluidos de bajo impacto
    En yoga trabajas sobre una secuencia de movimientos sin excesivas repeticiones que tienen una lógica de por qué haces uno detrás de otro, generando armonía. Es como un baile. Bailar es divertido, hacer 50 abdominales, después 100 sentadillas, estar 20 minutos en la elíptica, etc. para mí no lo es tanto (pero para gustos los colores, no pretendo que dejéis de hacer sentadillas).El yoga además presta especial atención a las articulaciones. Todas las poses tienen poco impacto sobre ellas (si son practicadas correctamente).
  8. Me hace feliz
    En la parte física, hay momentos en los que estoy en clase y pienso por qué me torturo de esta manera. Cuando acaba la clase, se me olvida, me queda solo la satisfacción de haber trabajado duro y me siento mejor física y mentalmente. Probablemente sean las endorfinas, como tras haber practicado cualquier otro deporte, qué más da, ¡qué vivan las endorfinas y qué duren mucho tiempo!En mi día a día, ha mejorado mi calidad de vida, reduciendo mi estrés, proporcionándome herramientas para controlarlo, enseñándome a vivir el presente.

    Por último, simplemente me gusta, sin buscarle ningún motivo. En la vida también tenemos que hacer cosas sin motivo, sólo por el simple hecho de que nos gustan.

    Happy socks on yoga mat

     

  9. Supera tus límites
    No importa la edad que tengas ni el estado de forma física en el que te encuentres inicialmente, practicando yoga, mejorarás. La práctica de yoga mejora tu forma física pero casi más importante, elimina esas barreras mentales que nosotros mismos nos hemos impuesto. Por ejemplo, en el colegio y en el instituto me daba un miedo atroz hacer el pino. Recuerdo intentarlo una y otra vez en mi cuarto antes de cada examen de educación física. En algún punto lo conseguí, pero el miedo siguió allí. Ahora, tras bastante práctica también, puedo hacer algunas poses felizmente, incluso las disfruto. En otras todavía sigo con ese miedo irracional, pero sé que es irracional y lo superaré.
  10. Calma la mente
    Si aprendes a vivir en el momento presente, tu cabeza se relaja y no hay sitio para los arrepentimientos, las cosas que no has hecho todavía, pero tenías que hacer, lo que hiciste y ahora crees que no debías haber hecho, etc. Te enseña a lidiar con las cosas de una a una, sin juzgarte ni analizarte por el camino.
  11. Ayuda a dormir mejor
    Cómo has visto en las razones anteriores, el Yoga es un súper combo mente-cuerpo. Tener los 2 en un buen estado, son requisitos necesarios para obtener un buen descanso. Si practicas yoga, no contarás más ovejas, salvo que seas pastor.
  12. Mejora la salud
    Los expertos dicen que alivia dolores de espalda, rodillas, cuello, articulaciones…, reduce la presión sanguínea, el colesterol, … Por experiencia propia solo puedo hablar de los dolores de espalda, pero ahí lo dejo, ya que lo dicen las Naciones Unidas entre otros.
  13. Mejora la postura
    En este punto también soy una experta. Muchos de mis dolores de espalda vienen originados simplemente por la forma en la que me quedo de pie y no hablemos ya de cómo me siento. Pasando 12 horas en la oficina, empezaba muy bien sentada y recta y acababa repanchingada o alargando el cuello cual jirafa hacia la pantalla, a ver si así, lo que tenía delante empezaba a cobrar algún sentido. Para que os hagáis una idea, mi jefe me decía que parecía un signo de interrogación.Practicando yoga te enseñan a mejorar tu postura y también a conocer mejor cada parte de tu cuerpo, por lo que tú mismo acabarás sabiendo si cierta postura te hace bien o mal y a corregirlo en el momento.
  14. ¡Respira!
    Yo no era consciente del número de veces que contenía la respiración hasta que empecé a hacer yoga. No sólo durante la práctica de asanas, sino en mi día a día. Si una situación me estresaba, empecé a ser consciente de que en esos momentos contenía la respiración, o respiraba agitadamente utilizando solo una pequeña parte de mis pulmones, apretaba las mandíbulas o presionaba la lengua contra el paladar superior. Parecen pequeños gestos sin importancia, pero influyen de gran forma en nuestro nivel de estrés, nuestro estado de ánimo y, por consiguiente, en como reaccionamos ante estas situaciones.Con la práctica de yoga, aprendemos primero a identificar estos momentos y después a volver a respirar con técnicas para hacerlo eficientemente. Es algo básico, ¿verdad? Totalmente necesario y la mayor parte del tiempo realizado inconscientemente, pero a veces se nos olvida o nuestro cuerpo lo utiliza como mecanismo de defensa, como cuando te dan un susto y automáticamente se te corta la respiración.

    Estás concentrado y esforzándote en hacer una serie de 100 abdominales, ¿estás respirando correctamente o solo cuando estás al borde de la asfixia?

    Acabas de recibir un mail de tu jefe con una tarea que tiene que estar lista para el final del día y que normalmente te llevaría una semana. Fíjate en tu respiración, ¿se acaba de cortar o respiras agitadamente?

    Respira, en ninguno de los 2 casos te está asaltando Freddy Krueger.

  15. ¡Es para todos!
    Para niños, para hombres, para mujeres, para corredores (o runners), para mujeres embarazadas, para después del parto, para personas mayores…Hay múltiples estilos, desde Yoga Nidra o Restorative para los más aficionados al descanso y la relajación, pasando por Yin, Hatha, Vinyasa, etc. hasta llegar a Asthanga, probablemente el más exigente físicamente. Incluso podéis hacer yoga en una especie de sala convertida en sauna a casi 40ºC con al menos 40% de humedad, lo que es llamado Bikram o Hot Yoga (para los que no quieren pagar al señor Bikram para utilizar su nombre). Particularmente, no estoy muy a favor del Bikram, pero ahí está la gracia del yoga, la clave es encontrar el estilo que más vaya contigo y con tu estilo de vida.

    Por último, hacer yoga no es incompatible con la práctica de otros deportes, es complementario y ambas prácticas se beneficiarán la una de la otra.

Si no lo has hecho todavía, ¡dale una oportunidad al yoga! No te decepcionará.

Yoga crossed legs position

*Si queréis más información acerca del Día Internacional del Yoga, otros Días Internacionales o simplemente para saber para qué sirven los Días Internacionales en general, podéis visitar www.un.org/es/events/yogaday