Feliz en el trabajo: realidad o utopía. 15 Consejos para ser más feliz.

Unas macetas siempre alegran

¿Se puede ser realmente feliz en el trabajo? Se terminó Agosto y para muchos supone “la vuelta al cole”. Vuelta a la dura realidad. Se acabaron el despertar sin que suene la alarma del móvil, los atardeceres en la playa, los mojitos en una terraza…

Feliz en la playa
Feliz en la playa

Para muchos volver a la rutina diaria puede ser un castigo mortal, para otros no tanto. A lo mejor no has podido todavía disfrutar de vacaciones siquiera. Sea cual sea tu caso, la realidad es que ser feliz en el trabajo para muchos es una utopía.

Muchos piensan que el trabajo no puede ser divertido, sino ¡no se le llamaría trabajo! Trabajamos porque hay que pagar las facturas. Vamos, pasamos el tiempo lo mejor que podemos, mirando el reloj de la pantalla cada 5 minutos, deseando que llegue la hora y nos podamos levantar de la silla y salir de ese lugar para poder empezar con nuestras vidas.

No estoy de acuerdo. Ser feliz en el trabajo debe ser una realidad, uno de nuestros objetivos en la vida. Pasamos al menos 8 horas diarias trabajando, más el tiempo en el desplazamiento, más la hora del almuerzo. Eso es mucho tiempo al día para estar infeliz.

Tampoco quiero pintar el ir a trabajar como un cuento de hadas. No se puede ser feliz en el trabajo siempre. Del mismo modo, no puedes estar feliz todo el tiempo en general. La felicidad es un estado de ánimo y como todo en esta vida, es pasajero. La felicidad no es eterna pero podemos trabajar en ella como en este otro post escribí. ¿Qué hacer para ser más feliz en el trabajo? Aquí tienes algunos consejos:

1. Si no te gusta tu trabajo, déjalo.

Este puede ser el consejo más radical, pero por ello quiero ponerlo al principio. Hay muchas pequeñas cosas que pueden mejorar nuestra felicidad en el trabajo, pero si eres realmente infeliz, si no te gusta lo que haces, si estás en un ambiente destructivo, si no encajas con tus compañeros, con tu jefe, con la visión de la empresa, simplemente puede ser que no sea tu sitio.

Esto no significa que lo dejes todo de repente. Aunque si tienes los recursos económicos suficientes, no lo descartes. Tu salud mental y física valen más que unas cuantas nóminas. El simple hecho de aceptar que vas a dejar tu trabajo y empezar la búsqueda de uno nuevo, te dará una gran felicidad. Eso sí, sé serio en el proceso. Dedica un tiempo cada día a la búsqueda activa de empleo. Buscar trabajo es un trabajo en sí mismo. Probablemente lo último que te apetezca después de un mal día en el trabajo es ponerte a buscar otro, aunque suene contradictorio.

Actualiza tu currículum, ponte en contacto con headhunters, busca empleos cada día, … Si salir de donde estás es tu meta, nadie salvo tú puede sacarte de ahí.

Si no sale a la primera, ¡sigue intentándolo! No te rindas, hay luz al final del túnel.

¡Lo dejo!
¡Lo dejo!

2. Descansa

Intenta dormir 8 horas diarias. Esto puede sonar tan utópico como ser feliz en el trabajo, pero debemos hacer que sea una prioridad.

Si no descansas ni duermes lo suficiente, estarás agotado, aumentará tu nivel de estrés, tendrás más dificultades para concentrarte en tus tareas, te hará más lento a la hora de realizarlas y en general, estarás de peor humor. Es la receta perfecta para no ser feliz.

Si no puedes hacerlo todos los días entre semana, hazlo al menos un día. Los miércoles no veas ninguna serie en Netflix y vete a dormir. De igual forma que tienes unos días reservados para ir al gimnasio o quedar con alguien, reserva un día para dormir.

A dormir!
A dormir!

Es difícil conseguirlo, pero por experiencia propia te digo que merece la pena. En un momento de mi carrera trabajaba tantas horas y mi trabajo estaba tan lejos que literalmente me quedaba poco tiempo para hacer nada más, ni siquiera dormir. Acababa destrozada los viernes y me pasaba el fin de semana durmiendo para compensar y descansar. No hace falta decir que no era muy feliz. Merece la pena dormir un poco más entre semana y disfrutar más de tu fin de semana haciendo algo más que dormir. Lo que me lleva al siguiente punto:

3. Pon límites

Di “NO”. Este es uno de los puntos que personalmente me resultan más difícil de ejecutar. Si dices No a algo te sientes culpable, incluso egoísta. Todo te parece importante y necesario y quieres ayudar a los demás y a tu empresa. Ahora bien, ¿te estás ayudando a ti mismo? Si tu plato está ya lo suficientemente lleno, no lo reboses sólo por tu miedo a defraudar. Acabar estresado, con un burn-out, quemado o hasta el punto de querer dejar la empresa, no ayuda a nadie, ni a tu empresa, ni a tus compañeros y sobre todo a ti mismo.

Un punto de vista que me ayuda a decir No es la siguiente frase de Carson Tate:

Remember, every time you say Yes to one thing, you are saying No to something else. (Recuerda, cada vez que dices Sí a algo, estás diciendo No a otra cosa)

El tiempo es limitado, no podemos decir Sí a todo. Acabaremos no haciendo otras cosas en nuestro trabajo que realmente son importantes para nosotros o alargando nuestra jornada laboral, por lo que estaremos diciendo No a pasar tiempo con nuestra familia o amigos, a hacer deporte o a dormir esas 8 horas diarias.

Just say No
Just say No

4. Prepárate y habla con tu superior

Si no eres feliz en el trabajo, hay muchas cosas que estarán en tu mano para poder cambiarlas, para otras necesitarás la aprobación de tu jefe. Pídele una reunión “1 to 1” pero antes prepárate bien:

  • Haz una lista con tus tareas
  • Al lado de ellas añade 3 columnas:
    • Importancia (Alta, media, baja),
    • Tiempo que requiere realizarla (mucho, medio, poco)
    • Preferencia (si te gusta mucho, medio o poco)
  • Lo que tenga poca importancia, te lleve mucho tiempo y además no te guste tiene que desaparecer de tu lista de tareas

Esto te ayudará a aclarar tus ideas e ir más preparado a la reunión. El llevarlo por escrito (mi preferencia siempre es en Excel por deformación profesional) te ayudará no sólo a la hora de revisarlo con tu jefe, sino que también le puede ayudar a tu jefe como base para que tu propuesta se apruebe si él tiene que presentarlo ante Recursos Humanos o ante su jefe.

Aprovecha para hablar no sólo de las tareas que te hacen infeliz y para establecer prioridades sino también de otras cosas que te ayudarían a ser más feliz en el trabajo, como la posibilidad de trabajar algún día desde casa, o salir antes los miércoles para poder llevar a tu hijo al entrenamiento de fútbol, o cambiar la orientación de tu mesa para tener más luz natural… A lo mejor no consigues todos tus puntos, pero el No ya lo tienes si no lo intentas.

Reúnete con tu jefe
Reúnete con tu jefe

5. Haz algo interesante antes de ir a trabajar

Si no duermes tus 8 horas diarias y como yo no eres de los que les gusta madrugar, este puede ser un punto complicado. Yo solía poner el despertador en el teléfono y luego darle a posponer o snooze unas cuantas veces antes de poder realmente levantarme. Acababa arreglándome corriendo y corriendo ir a trabajar. Llegaba a la oficina ya estresada. Desayunaba en la oficina, pero mientras miraba e-mails o era interrumpida por compañeros que necesitaban algo. Esto no ayuda a ser feliz en el trabajo.

Pon el despertador y levántate cuando suene (bueno, un snooze es válido, pero sólo uno). Dedica el tiempo necesario para no tener que estar estresado desde primera hora de la mañana.

Intenta hacer algo interesante antes de ir a trabajar: desayuna en casa mientras ves o lees las noticias, sal a correr, medita, practica yoga o algún otro deporte que te guste o simplemente sal algo antes de lo normal de casa para dar un pequeño paseo antes de encaminarte a la oficina en coche o en transporte público.

Esto te ayudará de la siguiente forma:

  • Por la noche te sentirás mejor con la idea de levantarte por la mañana no para ir directamente a trabajar sino para hacer algo que te gusta. Te ayudará a ver que haces más cosas en tu vida aparte de trabajar.
  • Al sonar el despertador serás capaz de apagarlo realmente al tener una motivación
  • Llegarás al trabajo más feliz y relajado, lo que ayudará a que tu día siga en ese estado de ánimo

6. Toma descansos

Pero intenta que no sean para fumar. Estamos intentando ser más feliz en el trabajo, pero no a costa de la salud.

Estira las piernas, pasea por la oficina para tomar un café o un té o ir a por agua. Puede parecer poco productivo, pero tomarse un minuto hace mano de santo, reduce nuestro estrés, nos aclara las ideas y en definitiva nos hace más felices.

Coffee break
Coffee break

7. No comas en tu mesa

Relacionado con el punto anterior, nunca comas en tu mesa (o hazlo lo menos posible). Nuestra mente necesita desconectar y es bueno cambiar de ambiente y socializar con los compañeros

8. Aléjate de cotilleos y gente negativa

¿Socializar con todos tus compañeros? Si eres afortunado, a lo mejor sí puedes, pero en toda empresa como en cualquier sitio en esta vida, habrá gente de la que es mejor no rodearse. Aléjate de cotilleos, sólo envenenan el ambiente. Lo más difícil, ignora los cotilleos que sean sobre ti. Para ello hay 2 frases que siempre me ayudan:

Lo que piensen los demás de ti, no es asunto tuyo.

No le puedes gustar a todo el mundo, no eres una croqueta

Aléjate de gente negativa. Todos hemos tenido alguna vez a ese compañero que se queja por todo, que todo le parece mal, que parece que odia la empresa y que hace que te preguntes por qué no busca otro empleo y se va. Son lo que llamamos un agujero negro. Si tú eres feliz en el trabajo, o dejes que te contagie su negatividad.

Cotilleo
Cotilleo

9. Ten un mejor amigo en el trabajo

La vida simplemente es mejor cuando estamos rodeados de amigos. Ser más feliz en el trabajo es fácil si tienes a alguien en quien confiar, para hablar (no cotillear), para compartir tareas, para tomarte ese café…

Tú y tu mejor amiga
Tú y tu mejor amiga

10. Haz deporte

Como mencioné antes, hazlo antes de ir a trabajar (si no te cuesta mucho madrugar), aprovecha la hora de la comida si tienes suficiente tiempo o hazlo después de trabajar. Hacer deporte genera estamina, lo que nos hace más felices y ese efecto hormonal lo podemos arrastrar hasta el trabajo.

También te dará una sensación de logro y eliminará la sensación de que solo vives para trabajar.

11. Aprovecha el tiempo de transporte

Si viajas en transporte público aprovecha ese tiempo para hacer algo que te guste como leer, escuchar música o para aprender algo nuevo: un idioma con Duolingo, ve un video de TED, escucha podcasts, … Abandona Facebook e Instagram por un rato.

Si conduces estarás más limitado pero siempre puedes cantar o simplemente escuchar tu música favorita. Yo era de los que cantaba a todo pulmón en medio del atasco. Se me hacía mucho más llevadero.

Con la bicicleta en Ámsterdam era más complicado hacer algo más aparte de pedalear. Si eres un afortunado como yo y puedes ir en bici al trabajo, aprovecha para hacer algo de meditación. No me refiero al Om ni a cerrar los ojos mientras conduces, sino a vivir el presente. No pienses en la reunión que tienes a las 9 sino aprovecha para mirar a tu alrededor, disfrutar del paisaje, del aire que respiras, fíjate en ti mismo y en la forma que pedaleas, izquierda, derecha… Llegarás mucho más relajado al trabajo.

12. Haz que tu entorno sea agradable

A lo mejor no tienes el mejor sitio de la empresa, ni estás cerca de una ventana pero si no puedes cambiar tu sitio y tener luz natural, al menos puedes hacer algunas cosas para que sea más agradable:

  • Mantén tu sitio ordenado: intenta que tu mesa no esté llena de papeles, carpetas y demás. Antes de irte cada día, recoge y ordena para que al día siguiente no te tengas que enfrentar a una selva sin machete antes de poder siquiera sentarte.

    Desorden = infelicidad
    Desorden = infelicidad
  • Ten fotos o recuerdos de algún sitio que te rememoren momentos felices
  • Ten una planta: lo ideal sería que tu empresa tuviera algunas plantas alrededor. Si no es el caso, consulta si puedes llevar una propia.

    Unas macetas siempre alegran
    Unas macetas siempre alegran

13. Aprende algo nuevo

Una de las razones por las que no te sientas feliz en el trabajo, puede ser porque te encuentres estancado. Como seres humanos, para ser felices, necesitamos estar rodeados de un ambiente de crecimiento.

Nunca dejes de aprender cosas que te ayuden a evolucionar profesionalmente. Aprender en sí proporciona felicidad si a ello le añadimos el tener un propósito, será la receta perfecta para ser feliz en el trabajo.

14. Ten un plan de carrera

Ten un plan de carrera, dentro de tu empresa o fuera de ella. Piensa en lo que quieres hacer y dónde quieres estar en 1, 2 o 5 años. Muchas cosas pueden pasar por el camino y siempre puedes cambiar de opinión, pero el tener una meta, ayuda a ser más felices.

Una vez que lo tengas claro, discútelo con tu superior. Si él no sabe dónde quieres estar ni cuáles son tus motivaciones, no esperes que te lea la mente y te ofrezca el ascenso que estabas esperando. A lo mejor te imagina en un entorno totalmente diferente que no es lo que tú quieres para ti.

15. Sonríe

Es uno de mis 10 Mandamientos. La mayoría de las veces el ser o no felices está en nuestras propias manos, en nuestra actitud. No seas el compañero negativo que comentábamos antes.

Sonríe y es mucho más probable que te sonrían de vuelta.

Llega a la oficina con una sonrisa e intenta que no se te estropee durante el día.

¡Sé muy feliz en el trabajo! Espero que estos consejos te ayuden. ¿Tienes algún otro consejo? ¡Escríbelo en los comentarios!

Sonrisa
Sonrisa

Cumpleaños Feliz

14 de Julio de 2017, ¡es mi cumpleaños! También es Fiesta Nacional en Francia conmemorando la Revolución Francesa y la Toma de la Bastilla en 1789. Esto unido a que mi nombre completo es María Antonia, siempre le hizo mucha gracia a mi profesor de francés en el instituto. A menudo me preguntaba si mis padres lo habían hecho a propósito. No tenemos ningún antepasado francés (que sepamos), por lo que, obviamente, esa no fue la razón. Afortunadamente para mí, porque hubiera sido un poco macabro que me pusieran el nombre de una reina a la que guillotinaron años más tarde tras la revolución.

Toma de la Bastilla (Francia 1789)

Uno de mis sueños es celebrar alguna vez mi cumpleaños en París. ¡Eso si que sería una macro fiesta y lo demás son tonterías! ¡Con fuegos artificiales y todo! Que la gente no estuviera celebrando mi cumpleaños sino la liberación del yugo monárquico es un detalle sin importancia.

París no ha podido ser esta vez. No me voy a quejar tampoco, porque celebrarlo de viaje por Asia, tampoco está nada mal.

Este año cumplo 36 años. No es un número muy especial, no acaba en 5 o en 0. Lo único que puede tener de especial es que:

  • es divisible por 2
  • el resultado sería 18: podría entonces decir que, ¿soy doblemente mayor de edad? Si enseño el carné de identidad en un bar, ¿me darán doble consumición o me echarán por vieja?

De todas formas, quería hacerlo especial porque:

  1. Es la primera vez que tengo un blog para poder mencionarlo.
  2. Estoy lejos de familia y amigos, a los que echo de menos cada día, pero en estas ocasiones señaladas más si cabe.

Un poco de historia (mi historia, no la de María Antonieta) …

Estoy un poco nostálgica, he de admitir. Dejé Ámsterdam en Febrero y no ver a la familia ni los amigos desde entonces, va haciendo mella, pese a que estoy disfrutando muchísimo de la experiencia de viajar. Por suerte o por desgracia, habiendo nacido en Julio, estoy acostumbrada a tener cumpleaños atípicos.

Cuando era una niña, la mayoría de mis amigos estaban de vacaciones por esas fechas. Muchas veces era yo la que estaba fuera. Recuerdo que en el colegio, los niños llevaban chucherías por su cumpleaños. Al menos una vez, mi madre hizo que celebráramos mi santo, para que yo también pudiera llevar golosinas al colegio.

Uno de mis primeros recuerdos, sino el primero, es estar jugando sola en el hall de un hospital. De repente, apareció mi madre, que estaba cuidando de mi abuelo allí. Venía con cara triste. Me regaló el cuento del pastorcillo mentiroso. Ese día cumplía 3 años. Supongo que mi madre a parte de estar obviamente, muy preocupada por mi abuelo, no pensaba que el hall de un hospital en Córdoba fuera el mejor sitio para celebrar mi tercer cumpleaños. Sin embargo, yo estaba la mar de contenta y con mi cuento más. Si recuerdo ese día, es porque a mi corta edad, ajena al concepto de la muerte y pensando que un hospital es un sitio como cualquier otro (con esa idea de la vida que solo los niños tienen y que de adultos nos afanamos en recuperar), no entendí la cara de mi madre.

mi primer año

Desde entonces, han pasado los más variopintos cumpleaños, en la playa, en el pueblo (con la mejor tarta helada del mundo mundial de la heladería La Jijonenca, sus helados de vainilla o “mantecao” son legendarios), en Madrid, en Holanda, con familia, con amigos, en la oficina, esquiando (sí, esquiando en verano, en Madrid SnowZone), pero normalmente más en piscinas, en barco por los canales de Ámsterdam, en casa jugando con amigos a la Wii, con cenas sorpresa preparadas por los amigos cuando una se encabezona estúpidamente en no celebrarlo,…

Cookies
Cookies – Galletas hechas por mí

La importancia del cumpleaños

“Año Nuevo, vida nueva”

Así dice el dicho. La cultura popular le da importancia al cambio de año, lo dota de un aire místico, en el que los cambios suceden. ¿Cuántas veces hemos dicho “estoy deseando que se acabe este año” o, “este año ha sido estupendo, espero que el siguiente sea al menos igual”?

Para los amantes de la astrología, este cambio de energías no solo sucede con cada año nuevo, sino también en la fecha del cumpleaños de cada uno. Es como una segunda oportunidad para enderezar el año sino has empezado con buen pie. Lo siento para los nacidos en Enero, a los que les da poco margen. A mí, que he nacido casi a mitad de año, este concepto me viene muy bien.

Así como en Año Nuevo, la proximidad de nuestro cumpleaños se llena, normalmente, de nuevos propósitos, como dejar de fumar, perder peso, aprender un nuevo idioma, etc. Yo no soy mucho de hacer listas de propósitos y menos en fechas específicas porque pienso que están predestinadas al más absoluto fracaso, sobre todo si tienes más de uno y los intentas atacar todos de golpe.

Por otra parte, este año que tengo tiempo para pensar y como he dicho antes, un blog para poder mencionarlo, he hecho un poco de análisis sobre lo vivido hasta ahora.

Muffins cumpleañeras

Mis 10 Mandamientos

Como sabéis, hace poco leí The Happiness Project (Objetivo: Felicidad). Otra de las tareas que recomienda Gretchen Rubin en su libro, es escribir tu propia Tabla de Mandamientos, o dicho de otra manera, los principios por los que riges tu vida. Desde entonces, he estado pensando sobre ello y que mejor momento, que en mi cumpleaños para ponerlos por escrito:

  1. Sonríe siempre

    Sonreír no cuesta dinero, me hace sentir bien y hace sentir bien a los demás. Soy de los que piensan que se cazan más moscas con miel y la vida es muy corta para ir siempre serio.

    Sonrisa
  2. Si algo no pasa, es que no tenía que pasar

    A menudo nos encabezonamos en conseguir alguna cosa (o a alguien) y por mucho que lo intentemos, es como darse de cabezazos contra un muro. Déjalo estar, no era para ti. Esto lo he aprendido a base de cabezazos contra muros y aún me doy bastantes (soy súper cabezota, nunca mejor dicho). Todavía pienso que hay que intentarlo un limitado número de veces, hasta que siento que he hecho todo lo posible, pero una vez que alcanzo ese sentimiento de haber dado lo mejor de mí para conseguirlo, me siento bien con dejarlo ir.

  3. Confía en tu intuición

    Si algo te da mala espina, huye. Si, por el contrario, te parece lo correcto, a por ello.

    Cuando no le he hecho caso, acogiéndome a la lógica o a la razón, normalmente he acabado arrepintiéndome.

    Hoy va a ser un buen día
  4. Ten cuidado con lo que sueñas porque puede convertirse en realidad

    Nunca sabes todas las consecuencias que acarrean tus deseos.

    Vivir fuera, trabajar fuera, viajar… No me arrepiento de mis sueños, pero los tengo con cuidado y respeto. Antes de soñar, mide un poco los pros y los contras, pero cuando te decidas a soñar, ¡sueña a lo grande!

  5. Quiérete a ti misma

    No seas dura contigo misma.

    No te juzgues.

    No te analices.

    Este es uno de los puntos que más me cuesta. La meditación ayuda. Un día mientras meditaba, me encontré mentalmente chillándome a mí misma “¡para de analizar!” (cosa que en verdad estaba haciendo repetidamente) y en ese momento yo misma también me dije “¿por qué te gritas?” Fue un antes y un después en mi vida.

    En parte, es deformación profesional, soy analista financiero, me ganaba la vida con ello. Aunque llega un punto en que no sé si me analizo porque es parte de mi profesión o si he llegado a esta profesión porque soy una especialista en analizarme desde pequeña. Es un caso de qué fue lo primero, la gallina o el huevo, pero en este caso, creo que probablemente vengo así de fábrica.

    Happy Balloons
  6. Al final todo va a acabar bien, y si no acaba bien es que aún no es el final

    Esta frase se la he robado a la película El Exótico Hotel Marigold. La vi en un momento de mi vida en el que la frase me venía al pelo. Me llenó de ánimo y desde entonces, la llevo como mandamiento.

  7. La realidad supera a la ficción

    Soy especialista en montarme películas en mi cabeza dignas de un Óscar. Sin embargo, de todas las cosas que he podido imaginar que me pudieran pasar en la vida, la realidad siempre ha sido mejor (o si no, hay que aplicar el mandamiento anterior).

  8. Trabaja duro

    Nada viene caído del cielo. Si por suerte, alguna vez cae algo, mejor que te pille trabajando.

  9. Mídete contra tus propios estándares, no te compares con los demás.

    Cada uno es como es, ni mejor, ni peor. Si te tienes que medir contra algo que sea contigo mismo, contra tu moral y tus principios e intenta siempre mejorar.

    Globos de cumpleaños
  10. No odies

    El odio solo envenena tu alma y no te trae nada bueno.

    Quiere a los que te quieren y a los que no te quieran también, pero lejos (tampoco hace falta rodearse de gente tóxica)

Con este punto… A todos y cada uno de vosotros que habéis compartido conmigo, no sólo estos cumpleaños sino muchos otros momentos durante estos años y los que estén por venir, muchas gracias. Os quiero.