15 Razones por las que practicar Yoga

El 21 de Junio se celebró el Día Internacional del Yoga. El 11 de Diciembre de 2014, las Naciones Unidas declararon el día del solsticio de verano en el hemisferio norte, el día con más horas de sol del año, como el indicado para celebrar esta práctica milenaria originaria de la India.

El tema de la celebración de 2017 (la tercera edición) fue “Yoga para la Salud”. Así que aquí tenéis ya una razón para empezar a practicar yoga y no porque lo yo lo diga. Lo dicen las Naciones Unidas con los 175 países que co-patrocinan este día. *

Este año, al día siguiente, mi amigo Juan me preguntó si había hecho algo especial durante el Día Internacional del Yoga. Desafortunadamente, no había hecho nada especial, pero me hizo mucha ilusión que un no-practicante de yoga hubiera siquiera, oído hablar del tema. Yoga está creciendo en popularidad, de eso podemos estar seguros. Los beneficios de este deporte o forma de vida son muchos, pese a los escépticos que piensan que solo vamos a dormir la siesta (el Savasana del final que es como se llama a esta pose o “Asana”) o los que piensan que hay que ser súper flexible para practicarlo, o que es solo para mujeres.

Os voy a contar mis razones. Yo empecé a hacer yoga, principalmente, por 2. La primera, reducir el estrés y la segunda porque me encanta lo fluido de sus movimientos. Desde los 10 hasta los 18 años practiqué karate. Me encantaba practicar kata (secuencias específicas de movimientos, golpes, patadas, bloqueos, …). Me encantaba la técnica, pero odiaba la práctica de los combates (nunca me ha gustado intentar pegar a nadie y tampoco que me vengan a pegar). Al empezar la universidad, dejé el karate, porque no podía dedicarle el tiempo necesario. Después de terminar la universidad, empecé a buscar ese deporte que me enganchara tanto como lo hizo el karate para estar 8 años practicándolo. Fui a gimnasios. las máquinas me aburrían tremendamente, las clases colectivas eran más divertidas, pero tampoco me acababan de enganchar, hasta que descubrí el yoga. Cumplía con mis 2 requisitos principales, pero a medida que lo fui practicando descubrí también otros:

  1. Reducir el estrés
    Entro al estudio de mi profesora, coloco la esterilla de yoga, los bloques y los demás bártulos necesarios para la clase. Me siento con las piernas cruzadas. Comenzamos. La profesora pide que cerremos los ojos y mientras nos guía por una sencilla meditación, dice las palabras mágicas: “en este momento, no hay otro sitio donde tengas que estar, ni hay otra cosa que tengas que hacer, salvo ser”.1 hora u hora y media, donde no existen otros compromisos, no hay fechas límites, ni lista de tareas, no hay niños llorando, ni compañeros insoportables, ni cualquiera de las otras cosas que te molestan o estresan durante el día. Es un momento para dedicártelo exclusivamente a ti.

    ¡Y esto no ha hecho nada más que comenzar! Al principio, poder contar con esta hora y media sin estrés era ya un lujo. Cuando aprendes a extrapolar lo que obtienes en tu clase de yoga a tu día a día, es un cambio de vida.

    Yoga mat – esterilla

     

  2. Mejora física
    El yoga mejora la flexibilidad, cierto, pero no requiere ser muy flexible para empezar a practicarlo. Yo no soy muy flexible y ¡soy incluso profesora! Lo bueno del yoga es que los asanas (la palabra técnica para cada pose) se pueden adaptar para cualquier forma física.Sin embargo, no solo mejora la flexibilidad, también mejora la fuerza física y la estabilidad. Y es que pese a la fama de que el yoga es un deporte solo para mujeres con mayas apretadas y la flexibilidad de un contorsionista de circo, la verdad es que el yoga fue diseñado por hombres y para hombres en la India. La cultura occidental, hace que típicamente, las mujeres seamos más flexibles, pero tengamos más problemas con desarrollar nuestra fuerza, principalmente en la parte superior. Los hombres occidentales, por otra parte, no tienen tantos problemas con esta parte, pero sí con la flexibilidad. La práctica de yoga hace que se armonice todo para ambos sexos.
  3. Mejora la autoestima
    Empecé a practicar yoga en serio, cuando tenía ya treinta y tantos. Con esa edad, esperaba poder mejorar mi forma física pero no pensé que fuera capaz de hacer cosas que no era capaz de hacer cuando tenía 16 años. No es de la noche a la mañana, es una mejora constante, pero ¡da un subidón de moral ese día cuando te alcanzas los dedos de los pies en una pose donde solo llegabas a la espinilla meses antes!Cuando reduces tu estrés, es decir, estás mejor mentalmente y mejoras tu forma física, el siguiente paso natural, es sentirte mejor contigo misma y que tu autoestima mejore.

    Gran parte del yoga, consiste en la aceptación. Aceptarse como uno es, entender que uno es perfecto tal y como es y que no hay que cambiar nada. Aceptar que un día hemos llegado hasta los dedos de los pies, pero que la semana siguiente, puede que no nos encontremos igual de bien y no lleguemos. No pasa nada, así es la vida.

  4. Abre la mente
    El yoga es una mezcla de cuerpo y mente. En Occidente, hay una tendencia en centrarse solo en la parte física, pero no hace falta convertirse al hinduismo o al budismo para beneficiarnos de los efectos positivos que tiene el yoga para nuestro estado mental.Al principio cuesta, es un shock cultural importante. La primera vez que fui al estudio de mi profesora en Ámsterdam, salí en shock y no segura de querer volver. Estaba acostumbrada a recitar “OM” pero no a que nada más llegar, nos sentáramos con las piernas cruzadas, nos dieran un libro lleno de mantras y que la profesora dijera: “tenemos la costumbre de que si hay alguien nuevo en clase, esa persona elige el mantra que cantamos hoy” y ahí que te pones a elegir algo sobre lo que no tienes ni idea y a cantar con tu libro transcrito del sánscrito sin saber qué significa. Le dimos otra oportunidad y ahora me encanta cantar mantras.

    No solo está el cantar, está el aprender sobre Ganesha, sobre Shiva, sobre las enseñanzas de Buda, etc. Voy a seguir siendo católica a mi manera, pero, ¿qué de malo tiene aprender sobre lo que casi la otra mitad de la población cree? El aprender sobre lo desconocido, elimina el miedo, nos acerca unos a otros, elimina las diferencias.

  5. Enseña a vivir el momento, estar presente
    Este es uno de los mayores problemas del ser humano: nuestra mente es experta en perderse en el pasado (analizarlo todo, qué hicimos mal, qué hubiera pasado si, el todo tiempo pasado fue mejor, …) o divagar sobre el futuro (hacer listas mentales de cosas que tenemos que hacer, montarnos películas dignas de recibir un Óscar, imaginar conversaciones que tenemos pendientes con gente, …). En la vida hacemos de todo salvo vivir el momento presente que es lo único que realmente existe. Recrearnos en cosas que pasaron o que están por pasar, solo llevan a generarnos estrés y frustración, ya que ni el pasado ni el futuro están bajo nuestro control.Con la práctica de yoga, aprendemos a volver al presente. Con los asanas, mi mente está tan ocupada pensando en cómo colocar el codo izquierdo sobre la rodilla derecha mientras miro hacia atrás sin partirme el cuello, que no me da tiempo a pensar en nada más. Con los ejercicios de respiración (pranayamas) y la meditación aprendes no solo a vivir el presente mientras los practicas durante tus sesiones de yoga, sino a llevarlo a la práctica en tu día a día.
  6. No hay competición
    Esta es una de mis razones favoritas. No soy una persona competitiva. No me gusta nada competir. Es más, no tiene ningún interés para mí. No me importa si alguien corre más rápido que yo, si me adelantan con la bici por las calles de Ámsterdam… ¡mejor para ellos! En Yoga, nadie es mejor que nadie, no importa que la persona de al lado haga el pino de forma perfecta y tú no, de la misma forma que no importa que tú aguantes haciendo el árbol y esa misma persona se tenga que apoyar en la pared. A Yoga no se va a competir con nadie, a yoga se va a trabajar en uno mismo.
  7. El yoga fluye: movimientos fluidos de bajo impacto
    En yoga trabajas sobre una secuencia de movimientos sin excesivas repeticiones que tienen una lógica de por qué haces uno detrás de otro, generando armonía. Es como un baile. Bailar es divertido, hacer 50 abdominales, después 100 sentadillas, estar 20 minutos en la elíptica, etc. para mí no lo es tanto (pero para gustos los colores, no pretendo que dejéis de hacer sentadillas).El yoga además presta especial atención a las articulaciones. Todas las poses tienen poco impacto sobre ellas (si son practicadas correctamente).
  8. Me hace feliz
    En la parte física, hay momentos en los que estoy en clase y pienso por qué me torturo de esta manera. Cuando acaba la clase, se me olvida, me queda solo la satisfacción de haber trabajado duro y me siento mejor física y mentalmente. Probablemente sean las endorfinas, como tras haber practicado cualquier otro deporte, qué más da, ¡qué vivan las endorfinas y qué duren mucho tiempo!En mi día a día, ha mejorado mi calidad de vida, reduciendo mi estrés, proporcionándome herramientas para controlarlo, enseñándome a vivir el presente.

    Por último, simplemente me gusta, sin buscarle ningún motivo. En la vida también tenemos que hacer cosas sin motivo, sólo por el simple hecho de que nos gustan.

    Happy socks on yoga mat

     

  9. Supera tus límites
    No importa la edad que tengas ni el estado de forma física en el que te encuentres inicialmente, practicando yoga, mejorarás. La práctica de yoga mejora tu forma física pero casi más importante, elimina esas barreras mentales que nosotros mismos nos hemos impuesto. Por ejemplo, en el colegio y en el instituto me daba un miedo atroz hacer el pino. Recuerdo intentarlo una y otra vez en mi cuarto antes de cada examen de educación física. En algún punto lo conseguí, pero el miedo siguió allí. Ahora, tras bastante práctica también, puedo hacer algunas poses felizmente, incluso las disfruto. En otras todavía sigo con ese miedo irracional, pero sé que es irracional y lo superaré.
  10. Calma la mente
    Si aprendes a vivir en el momento presente, tu cabeza se relaja y no hay sitio para los arrepentimientos, las cosas que no has hecho todavía, pero tenías que hacer, lo que hiciste y ahora crees que no debías haber hecho, etc. Te enseña a lidiar con las cosas de una a una, sin juzgarte ni analizarte por el camino.
  11. Ayuda a dormir mejor
    Cómo has visto en las razones anteriores, el Yoga es un súper combo mente-cuerpo. Tener los 2 en un buen estado, son requisitos necesarios para obtener un buen descanso. Si practicas yoga, no contarás más ovejas, salvo que seas pastor.
  12. Mejora la salud
    Los expertos dicen que alivia dolores de espalda, rodillas, cuello, articulaciones…, reduce la presión sanguínea, el colesterol, … Por experiencia propia solo puedo hablar de los dolores de espalda, pero ahí lo dejo, ya que lo dicen las Naciones Unidas entre otros.
  13. Mejora la postura
    En este punto también soy una experta. Muchos de mis dolores de espalda vienen originados simplemente por la forma en la que me quedo de pie y no hablemos ya de cómo me siento. Pasando 12 horas en la oficina, empezaba muy bien sentada y recta y acababa repanchingada o alargando el cuello cual jirafa hacia la pantalla, a ver si así, lo que tenía delante empezaba a cobrar algún sentido. Para que os hagáis una idea, mi jefe me decía que parecía un signo de interrogación.Practicando yoga te enseñan a mejorar tu postura y también a conocer mejor cada parte de tu cuerpo, por lo que tú mismo acabarás sabiendo si cierta postura te hace bien o mal y a corregirlo en el momento.
  14. ¡Respira!
    Yo no era consciente del número de veces que contenía la respiración hasta que empecé a hacer yoga. No sólo durante la práctica de asanas, sino en mi día a día. Si una situación me estresaba, empecé a ser consciente de que en esos momentos contenía la respiración, o respiraba agitadamente utilizando solo una pequeña parte de mis pulmones, apretaba las mandíbulas o presionaba la lengua contra el paladar superior. Parecen pequeños gestos sin importancia, pero influyen de gran forma en nuestro nivel de estrés, nuestro estado de ánimo y, por consiguiente, en como reaccionamos ante estas situaciones.Con la práctica de yoga, aprendemos primero a identificar estos momentos y después a volver a respirar con técnicas para hacerlo eficientemente. Es algo básico, ¿verdad? Totalmente necesario y la mayor parte del tiempo realizado inconscientemente, pero a veces se nos olvida o nuestro cuerpo lo utiliza como mecanismo de defensa, como cuando te dan un susto y automáticamente se te corta la respiración.

    Estás concentrado y esforzándote en hacer una serie de 100 abdominales, ¿estás respirando correctamente o solo cuando estás al borde de la asfixia?

    Acabas de recibir un mail de tu jefe con una tarea que tiene que estar lista para el final del día y que normalmente te llevaría una semana. Fíjate en tu respiración, ¿se acaba de cortar o respiras agitadamente?

    Respira, en ninguno de los 2 casos te está asaltando Freddy Krueger.

  15. ¡Es para todos!
    Para niños, para hombres, para mujeres, para corredores (o runners), para mujeres embarazadas, para después del parto, para personas mayores…Hay múltiples estilos, desde Yoga Nidra o Restorative para los más aficionados al descanso y la relajación, pasando por Yin, Hatha, Vinyasa, etc. hasta llegar a Asthanga, probablemente el más exigente físicamente. Incluso podéis hacer yoga en una especie de sala convertida en sauna a casi 40ºC con al menos 40% de humedad, lo que es llamado Bikram o Hot Yoga (para los que no quieren pagar al señor Bikram para utilizar su nombre). Particularmente, no estoy muy a favor del Bikram, pero ahí está la gracia del yoga, la clave es encontrar el estilo que más vaya contigo y con tu estilo de vida.

    Por último, hacer yoga no es incompatible con la práctica de otros deportes, es complementario y ambas prácticas se beneficiarán la una de la otra.

Si no lo has hecho todavía, ¡dale una oportunidad al yoga! No te decepcionará.

Yoga crossed legs position

*Si queréis más información acerca del Día Internacional del Yoga, otros Días Internacionales o simplemente para saber para qué sirven los Días Internacionales en general, podéis visitar www.un.org/es/events/yogaday

2 Replies to “15 Razones por las que practicar Yoga”

  1. Me has animado a probar.
    No sé cuando lo haré, el tiempo es algo que siempre me cuesta encontrar, pero lo haré.
    Quiero que mi enana me vea y con el tiempo practicarlo con ella.
    Ahora toca estudio de campo, encontrar algo muy básico con lo que empezar en algún canal de youtube y que pueda practicar en casa.
    Ya te iré contando, y gracias!!

    1. ¡Me alegro haberte animado! Ahora con las vacaciones sería un momento esupendo para empezar, pero sé que es difícil. Espero saber sobre tus avances a la vuelta.

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